
Al pensar en Egipto nos vienen a la mente las tres pirámides de Giza, el desierto y, probablemente el Nilo y los camellos. Pero, ¿se han preguntado por qué ningún relieve en las tumbas y los templos muestran estos animales? Podemos encontrar garzas, grullas, cigüeñas, patos y otras aves. Además de sus mascotas como gatos, perros y monos. Y también los animales sagrados como cocodrilos, hipopótamos y, por supuesto, los escarabajos. Estos últimos representantes del dios Khepri, el dios del sol que se creó a sí mismo y moría y renacía cada día. Pues los camellos no están representados porque en el antiguo Egipto no había camellos. Al parecer, los árabes domesticaron estos animales en el segundo milenio antes de Cristo. Los primeros fueron introducidos por los persas alrededor del cuarto siglo antes de Cristo. Es decir, en el mismo siglo en el que Alejandro Magno llegó a estas tierras.
