Pan y paz

¿Se pueden imaginar ser mujer, tener de unos siete a catorce hijos y encima trabajar más de doce horas al día como empleada u obrera? Yo, al menos, siento que me vuelvo loca con esta vida «burguesa» en donde mis horarios de trabajo son flexibles y donde no tengo tal cantidad de hijos a mi cuidado. No es de sorprenderse entonces que las mujeres ya desde el siglo XIX salieran a la calle a manifestarse por sus derechos. ¿Qué pensaría una obrera neoyorquina, alemana, inglesa, española o mexicana de lo que ciento cincuenta años después se ha logrado tras sus primeras protestas? No creo que pudieran imaginar el grado de emancipación al que hemos llegado las mujeres. Y no pienso que aun no haya más camino por recorrer, es solo que más que «el pedir por pedir», yo quisiera escribir el día de hoy para recordar el largo camino que se ha recorrido. Más allá de eso, me parece interesante saber por qué se eligió precisamente el ocho de marzo para conmemorar este día.

Si bien se podría decir que el día Internacional de la Mujer se originó en Nueva York a mediados del siglo XIX, la fecha exacta del ocho de marzo se debe a Lenin. Bueno, más bien a unas rusas que se atrevieron a salir a las calles un 23 de febrero de 1917. Se preguntarán entonces por qué si salieron el 23 de febrero se conmemora hasta el 8 de marzo. Por la sencilla razón que durante el zarismo, Rusia utilizaba el calendario juliano. En el calendario gregoriano que se utilizaba ya en occidente y que los bolcheviques adaptaron posteriormente, aquella fecha corresponde precisamente al ocho de marzo.

Pues estas mujeres valientes se habían convertido en la cabeza del hogar pues sus maridos, hijos y padres habían muerto o se encontraban en el frente de batalla. Recordemos que para 1917 la Gran Guerra ya había cumplido dos años y medio. Una guerra en donde aquellos frentes de batalla en donde se encontraban los hombres rusos (y los alemanes, austriacos, belgas, franceses, ingleses, entre otros) apenas se movían. Si bien estamos más acostumbrados a escuchar acerca de la guerra de trincheras que se dio en el Frente Occidental, siendo las más famosas las de Verdún y Somme en Francia y la de Ypres en Bélgica, lo cierto es que el Frente Oriental también era caótico, especialmente para los rusos.

De tal manera, estas mujeres rusas que trabajaban horas y horas sin descanso y que con lo que ganaban apenas les alcanzaba para alimentar a sus hijos (debido a que toda la producción de alimento era enviada al frente, lo que generaba escasez y, por ende, altos precios ) se organizaron para salir a las calles de Petrogrado y gritar PAN Y PAZ. Estudiantes, empleadas y obreras lograron hacer lo que los hombres no se atrevían: desafiar al zar.

Al ver aquello, los obreros quisieron unirse y aquella manifestación terminó por convertirse en un movimiento político que hizo que el zar abdicara. Esa realmente fue la Revolución Rusa. Ya más adelante los bolcheviques en octubre de aquel año realizaron su propia revolución para quitar a un gobierno que tachaban de burgués, pero esa ya es otra historia.

Curiosamente quien reivindicó este movimiento fue el mismo Lenin. El 8 de marzo de 1921 él mismo declara esa fecha como el Día Internacional de las Trabajadoras.

Maricruz Zambrana Jirash, 8 de marzo de 2023

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