Moctezuma

Cuando escuchamos la palabra Moctezuma pensamos en el tlatoani que le dio entrada a Cortés a México Tenochtitlán. Incluso podemos llegar a pensar en Moctezuma Ilhuicamina, el gobernante del siglo XV con quien comenzó la era expansionista de los mexicas. Pocas veces nos ponemos a pensar en los descendientes de Moctezuma Xocoyotzin y de lo que fue de ellos una vez que la conquista se concretó. Este tlatoani tuvo varias esposas (como era costumbre) y, por lo tanto, también varios hijos. No se sabe cuántos ni quiénes fueron la mayoría de ellos. De los que se sabe algo es de quienes sobrevivieron y fueron convertidos al cristianismo. Así se conoce a don Martín, don Pedro, doña Leonor, doña María, doña Francisca y doña Isabel. Muchos de los hermanos de los que sí se supo algo murieron durante la llamada Noche Triste, cuando los españoles huyen por la Calzada de Tacuba y varios de ellos terminan ahogados en el lago de Texcoco, hundidos por los lingotes de oro que cargaban. Se dice que fue Cuauhtémoc -quien lideró la última resistencia contra los españoles- el que dio la orden de matar a la familia de Moctezuma por haber apoyado a los conquistadores. Quien contó eso fue Isabel Moctezuma, la hija más célebre del último gran tlatoani. También relató que su padre le encargó a Cortés que la salvara a ella y que fue de esta manera en que ella pudo huir de las huestes mexicas que tenían como objetivo terminar con los extraños que habían llegado a invadir sus tierras y con todos aquellos quienes lo permitieron. El nombre verdadero de esta mujer se desconoce (lo mismo que el de Malintzin), aunque se dirigían a ella como Tecuichpo que en realidad quiere decir «mujer en edad casadera». Se cree que estuvo casada con mexicas antes de la Conquista, pero no hay nada seguro al respecto. Lo que sí se sabe es que Cortés la cuidó y la casó con Alonso de Grado, un conquistador amigo suyo. Pero murió muy pronto. Así que el extremeño se llevó a Isabel a vivir a su casa con quien tuvo una hija: doña Leonor Cortés Moctezuma. Para entonces, Cortés ya la había casado con otro conquistador de quien también enviudó joven, aunque esta vez sí le dio tiempo de tener un hijo: don Juan de Andrade Moctezuma. Finalmente se casó (por órdenes de Cortés) con otro conquistador: Juan Cano Saavedra. Con él tuvo otros cuatro hijos: Pedro, Gonzalo, Isabel y Juan Cano Moctezuma. Se dice que tanto Juan como Isabel fueron ambiciosos y que entre los dos orquestaron la idea de que ella era la única y legítima heredera del tlatoani. Fue así que recibió encomiendas y terminó teniendo bastas tierras e indios que las trabajaran.

Los españoles malos que fueron a esclavizar a los indios y los indígenas pobres a quienes no les quedó de otra más que caer bajo el yugo español es un discurso maniqueo que se originó en el siglo XIX. El caso de Isabel de Moctezuma es un buen ejemplo en el que se ve que tanto unos como otros eran movidos por sus propios intereses. Tenemos que dejar esa historia patriótica y nacionalista atrás y comprender que el México de hoy fue una página en blanco que comenzó a escribirse a partir de 1521.

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