De lo prehispánico a lo «poshispánico»

Los franciscanos llegaron a México en el año de 1524 y pronto comenzaron a construir conventos. Uno de los primeros fue el de Huejotzingo. No fue casualidad que se fueran a meter a ese lugar escondido en las faldas del Ixtlácihuatl. Los huexotzincas fueron uno de los tantos pueblos que terminaron apoyando a los españoles en contra de los mexicas. Había una población muy numerosa y era un buen lugar para comenzar la evangelización. Así, en 1529 se funda el pueblo de Huejotzingo (cambiando la x por la j) y se hace una traza de las que ya se acostumbraban a hacer en esa época. La llamada traza en damero, es decir, con calles en ángulo recto. En el centro se construyó la Plaza de Armas y el convento. Lo que es interesante de este convento y se diferencia con otras construcciones de la misma época son sus almenas. ¿Qué es lo que están copiando? ¿Las torres prehispánicas que había en templos tlaxcaltecas o las Almenas cordobesas, herencia de la invasión musulmana? Unos dicen que esos bloques de piedra eran claramente una estrategia defensiva. Aunque otros aseguran que era solo de carácter simbólico. Puede ser que ni siquiera los que lo construyeron hubieran estado seguros de por qué lo hicieron de esa manera. Lo que es un hecho es que fue así que se comenzó a deformar lo prehispánico para convertirse en poshispánico, es decir, en el nuevo México que empezó a formarse.

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